Jesús Sanmartín, decano del Colegio de Economistas de Asturias y experto en asesoría fiscal inmobiliaria, ha sido nombrado esta semana nuevo presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), una institución que reúne a más de 4.500 profesionales de toda España. Sanmartín avanza, en su primera entrevista concedida tras tomar posesión del cargo, que su reto al frente de la organización es lograr un mayor reconocimiento de su actividad por parte de la Administración.

-¿Cuáles son sus objetivos al frente de la REAF?

-La presidencia supone un nuevo reto para mi carrera de asesor fiscal. Mi meta es lograr que la profesión consiga el reconocimiento que se merece dentro de la sociedad española. Los asesores fiscales somos colaboradores sociales porque hemos contribuido al desarrollo del país, impulsando un sistema tributario moderno y ágil.

-¿Qué opina del canon para viviendas vacías que estudia aplicar el Gobierno regional con vistas a la próxima legislatura? La mayoría de los expertos afirman que es «anticonstitucional»...

-Antes de estudiar un recargo fiscal, es necesario definir el concepto de vivienda vacía. No es lo mismo una segunda residencia que un piso abandonado. El canon puede ser un elemento disuasorio para corregir el alto número de viviendas desocupadas, pero no tengo claro que sea eficaz. Que exista un alto número de pisos vacíos no es una cuestión de impuestos, responde a la evolución del mercado.

-Más de 123.000 asturianos declararon a Hacienda que son propietarios de una segunda vivienda. ¿Un síntoma el buen momento económico del Principado?

-Que exista un elevado número de segundas residencias en Asturias es síntoma de que existe un buen nivel de rentas para consumir. Otros factores que influyen en estos datos son los tipos de interés bajos y el concepto arraigado de que el ladrillo es un refugio seguro para invertir.

-España es un país azotado por la corrupción urbanística. 'caso Malaya', 'caso Andratx'... ¿Qué opina de esta lacra?

-Creo que se están focalizando en el sector inmobiliario muchos de los problemas de España. No niego que en nuestro país exista fraude urbanístico, pero creo que cada vez es menor. Son casos muy concretos. No creo que cada municipio viva un escándalo urbanístico. Es como si se produce un asesinato en un pueblo y decimos que hay asesinos por toda España.

-La cumbre astur-gallega celebrada este año impulsará la puesta en marcha de un observatorio para frenar la especulación en la costa cantábrica. ¿Acertado?

-Me parece bien, porque la economía no es sólo ladrillo, es también paisaje. Hay que evitar la presión inmobiliaria excesiva sobre la costa, porque no podemos dejar que se convierta en un lugar inhóspito. Es necesario que las construcciones respeten el Medio Ambiente; además, la gente no quiere vivir en colmenas que rompan el encanto del paisaje.

-La costa asturiana, por suerte, no sufre la presión urbanística que padece Levante...

-Hay presión urbanística en el Mediterráneo porque muchísimos europeos quieren vivir allí. Este fenómeno es una ventaja para el crecimiento de la economía en esa región, pero repercute negativamente en el paisaje. En economía existen pros y contras. No todo es blanco o negro.

-¿Considera que la vivienda está sobrevalorada? Es difícil ser joven y poder adquirir un piso en propiedad...

-Un producto está sobrevalorado en función del mercado. Si está sobrevalorado es que existe mucha más demanda que oferta. Responde, por lo tanto, a una demanda excesiva.

-¿Le parece razonable estar hipotecado hasta cuarenta años para pagar una vivienda?

-No es ni bueno, ni malo. Este tipo de créditos son un ejemplo de que el mercado se sabe adaptar a las necesidades de los ciudadanos. El mundo financiero también se pliega a la necesidad de los clientes para hacer los pagos de las hipotecas más livianos.

-Los tipos de interés alcanzarán el 4% a finales de año, según las previsiones del Banco Central Europeo. ¿Una subida asumible?

-Sí, es una buena decisión. Es necesario enfriar un poco la economía. La subida de los tipos de interés equilibrará el mercado inmobiliario en España. Antes, los tipos bajos ayudaron a que la gente con recursos accediera a la vivienda, y el ladrillo se convirtió en un buen refugio para el patrimonio de los españoles.

-El PIB nacional continúa con su crecimiento. ¿Esta buena racha se acabará pronto?

-El crecimiento económico de España se ha asentado sobre la construcción y este sector tiene sus limitaciones. España tiene que seguir creciendo, pero creando industrias innovadoras y que estén en la vanguardia tecnológica. Considero que el PIB nacional tiene que crecer de otra manera porque, hasta ahora, hay una excesiva dependencia del sector de la construcción. Cambiar esta tendencia es difícil, pero necesario para lograr un crecimiento más sostenido y equilibrado.

-Severino García Vigón, presidente de la patronal asturiana, advertía de que Asturias debe pensar en otro modelo económico cuando se agote la construcción de grandes infraestructuras: obras de ampliación de El Musel, Autovía del Cantábrico... ¿Comparte esta visión?

-Sí. La economía asturiana está creciendo, de forma coyuntural, de la mano de las grandes infraestructuras. Este ciclo se va terminar dentro de unos años y será necesario impulsar una industria innovadora, productiva y que mire al mercado exterior, para poder sobrevivir en un mercado globalizado.

-En ese nuevo horizonte, ¿es más importante para Asturias invertir en I+D que en carreteras?

-Sí, prefiero que se invierta en investigación, desarrollo e innovación que en autopistas. La I+D+i puede colocar a Asturias en mercados punteros y abrir la puerta a un despegue económico. Ir hacia las nuevas tecnologías es fundamental y supone el punto de partida de una nueva Asturias.

Nuevos impuestos

-El Gobierno de Zapatero estudia la puesta en marcha de nuevos impuestos 'ecológicos' para disminuir las emisiones de CO2. Entre las medidas que baraja figura la de gravar los vehículos más contaminantes.

-El Gobierno parece interesado en cumplir el lema: «el que contamine, que pague». Es una manera de orientar la tributación hacia objetivos ecológicos. Creo que cualquier reforma fiscal de este tipo se aplicaría a largo plazo. Se trata de una visión de futuro.

-Areces anunció recientemente la supresión del impuesto de sucesiones en las herencias. ¿Qué opina de esta decisión?

-La tendencia, en todas las comunidades autónomas, es ir relegando este impuesto a un segundo plano. Es un impuesto con un recaudación escasa en Asturias. Es un tributo algo caduco y que está perdiendo peso en España.

-Y, el Partido Popular promete, con vistas a las elecciones, suprimir el céntimo sanitario sobre los hidrocarburos. ¿Es factible?

-Los números son los números. El Estado recauda lo que recauda y gasta lo que gasta. La propuesta tiene que estar, por lo tanto, muy meditada. Si ellos consideran que se puede gestionar una Sanidad de calidad sin el 'céntimo', recurrirán a otro tipo de impuestos para recaudar ese importe. La tributación es una cuestión de imaginación para que cuadren las cuentas.

Fuente: el Comercio Digital
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