Un informe sobre el impacto de la macroampliación del puerto en las playas urbanas del sur de Valencia elaborado para el PSPV de Valencia por dos catedráticos de la Universitat de València y de la Universidad de Oslo revela que la infraestructura portuaria, que está a la espera de la declaración de impacto ambiental (DIA), «supondrá un fuerte impacto en las playas situadas al sur del puerto».

La catedrática de Geografía Física, Eulalia Sanjaume, y el profesor del departamiento de Geociencias, Jon Togesbakk, han investigado de manera conjunta a lo largo de 33 años la evolución de la costa del Saler que forma parte del Parque Natural de la Albufera. En ese tiempo han constatado que el retroceso de las playas del sur «está estrechamente ligado a las obras de ampliación del puerto». Los últimos datos que manejan ambos investigadores señalan que el impacto de los nuevos diques portuarios, que prevén ganar 153 hectáreas al mar vendrá «por el incremento de la zona de sombra».

A juicio de Sanjaume y Tolgensbakk, «dada la envergadura de la obra proyectada algunas playas que en la actualidad presentan un equilibrio precario desde el Perellonet hacia Cullera entrarán en una fase claramente recesiva». Los expertos estiman que la afección de las obras del puerto «podría llegar más allá del Perelló», lo que supone que el proceso erosivo se extendería a lo largo de 25 kilómetros lineales de costa. Además, consideran «totalmente inaceptable la pérdida de cualquier playa, más aún tratándose de la playa de un parque natural, el de la Albufera de Valencia, que debería tener la máxima protección por parte de la Administración».

Los expertos advierten de que en la actualidad «la onda erosiva está llegando a la zona del Perellonet», ya que las dunas que se han regenerado por sí mismas entre el campo de golf del Saler y la Gola del Perellonet «se encuentran notable retranqueadas» con respecto a la posición originaria del campo de dunas que puede observarse en el campo de golf. «El incremento de la erosión está afectando incluso a la obras de regeneración de dunas efectuadas por el Ministerio de Medio Ambiente en la Devesa del Saler», destacan Sanjaume y Tolgensbakk.
Sanjaume y Tolgensbakk advierten que la construcción de puertos y urbanizaciones o la extracción de arena de playa -que hasta hace poco se usaba en la base de las fallas- redundan en una mayor erosión costera que, a su vez, agravará las consecuencias del cambio climático, como la subida del nivel del mar. Los estudios de la Universidad Politécnica de Valencia apuntan a un crecimiento del nivel del mar de un centímetro y medio cada diez años, lo que se traduce en la pérdida de 1,5 metros de playa.

El retroceso de las playas del sur «no ha sido de mayor envergadura gracias a las sucesivas regeneraciones artificiales de playa» , destaca Sanjaume. No obstante, los expertos universitarios consideran que «las regeneraciones no son la solución definitiva al problema» y presentan una serie de inconvenientes, como el coste económico; el escaso tiempo de resistencia de las arenas de las playas regeneradas -los materiales presentan un tiempo de residencia inferior a tres años-; y la dificultad de encontrar material de vertido adecuado.

Fuente: Levante
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