El Consejo de Gobierno aprobó el pasado martes el Proyecto de Ley de Declaración del Parque Natural de la Serranía de Cuenca.

El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha aprobó el pasado martes el Proyecto de Ley de Declaración del Parque Natural de la Serranía de Cuenca, paso previo a su tramitación en las Cortes regionales que podría estar concluida a principios de marzo, dependiendo de las enmiendas que presenten los grupos políticos. El consejero de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro considera que esta declaración va a ser un motor muy importante para el desarrollo económico de esta zona de la provincia de Cuenca. Guijarro basó su afirmación en los ejemplos que se pueden encontrar en otras partes de Castilla-La Mancha (Alto Tajo y Parque Nacional de Cabañeros) y de España.

Ese impulso económico viene sobre todo del turismo de naturaleza y en este caso además el turismo de caza con la creación de cotos en la reserva nacional de caza del municipio de Cuenca y Las Majadas. A este respecto el consejero mostró su apoyo a la propuesta presentada por el Ayuntamiento de la capital conquense, «estamos de acuerdo con el planteamiento de que se busque otra fórmula de gestión porque la reserva que se creó en los años 70 para introducir una serie de especies cinegéticas en la Serranía ya ha cumplido ese fin hasta el punto de que hay un exceso de animales», dijo. Esa superpoblación está causando problemas a los agricultores porque dañan las cosechas. «La gestión sostenible de la caza puede contribuir todavía más al desarrollo turístico de la zona», añadió y explicó que la explotación que se llevará a cabo será de tipo extensivo, es decir no habrá vallados entre los diferentes cotos. «Pretendemos que se pueda hacer una gestión en espacios totalmente abiertos convirtiéndose así en uno de los mayores espacios de caza de España», apuntó.

El turismo de caza es un sector nada despreciable para las expectativas de negocio de la provincia de Cuenca, ya que genera en toda la región 300 millones de euros al año y un millón y medio de jornales a lo que hay que añadir el perfil del turista cinegético y su alto poder adquisitivo. Castilla-La Mancha es puntera en caza mayor y en caza menor, con la perdiz roja y el conejo. Este sector es muy potente en las provincias de Toledo y Ciudad Real, «pero la propiedad del medio forestal es muy distinta, la inmensa mayoría son fincas particulares. Aquí tenemos la suerte de que son montes públicos por lo que la visión es diferente». Por lo tanto la baza que Cuenca puede jugar frente a estas provincias es que los cazadores prefieren cazar en espacios abiertos porque la calidad de los trofeos es mayor que en los cerrados.

El Parque Natural de la Serranía de Cuenca ocupa unas 73.000 hectáreas en las que se ubican once municipios, incluida la capital conquense, cuyos ayuntamientos han dado su apoyo al plan de la Consejería de Medio Ambiente. «Queremos que los ciudadanos perciban beneficios por estar dentro del parque», formuló Martínez Guijarro. Así se podrán acoger a unas convocatorias específicas para financiar infraestructuras. También existen subvenciones para los empresarios hosteleros, propietarios de casas rurales... destinadas a mejoras en sus establecimientos turísticos.

Los ciudadanos que vivan en el Parque podrán asimismo obtener ayudas para rehabilitar sus casas.

Existen otras inversiones ligadas a esta figura protegida como el paquete destinado ya al arreglo de caminos rurales, señalización, tratamientos selvícolas.

Los centros de interpretación de la naturaleza serán otros recursos dinamizadores con los que podrán contar los municipios del Parque y que serán utilizados por los visitantes para conocerlo en profundidad.

Fuente: La Tribuna Digital
Fotografías: www.flickr.com