Llevo unos días muy indignado debido a una noticia que apareció en el diario La Vanguardia el día 20 de enero. El tema en cuestión es la remodelación en el ámbito universitario, que consistirá en la integración de carreras con menos de 15 alumnos en otras de su entorno geográfico o de su área de estudios. Para justificar estas acciones toman el ejemplo de la Geografía. Lo "mejor" es la última frase, cuando se afirma que este país no necesita más geógrafos.

Una vez más se demuestra la ignorancia de algunas personas. Por suerte ha habido una respuesta rápida por parte del Presidente del Colegio de Geógrafos de Cataluña, que publicaré en otro artículo.

De momento os dejo con una versión resumida del artículo de La Vanguardia:

La Generalitat propone que la UOC asuma a estudiantes y profesores sin plaza.

No hay una decisión en firme, pero ya no se puede posponer más. Las carreras que en el primer curso no tengan más de 15 alumnos o un número similar se integrarán en otras de su entorno geográfico o de su área de estudios. Así lo confirmaron ayer desde el Departament d'Innovació, Universitats i Empresa, si bien se anunció una excepción con la carrera de Filología Catalana que se considera una opción “estratégica” de país. Y se apuntó la posibilidad de que la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) asuma a los estudiantes y profesores de las carreras que se tengan que cerrar.

La comisionada de Universitats, Blanca Palmada, reconoció que “ve difícil garantizar la calidad” de las 31 licenciaturas universitarias con menos de 15 alumnos y apostó por integrarlas en otras más amplias. En declaraciones a TV3, la comisionada apuntó como solución que las titulaciones más especializadas se agrupen en un grado común y se deje la especialización para el máster. Sería el caso, aunque no se explicita, de las distintas carreras en las que se dividió la ingeniería técnica agrícola, que en el caso de Lleida tienen muy pocos alumnos. Es también la línea que ya se ha abierto con las filologías. El problema está muy diagnosticado. Basta con otro ejemplo que no ofrece dudas. Hace seis años se matricularon 27 alumnos en el primer curso de la carrera de Geografía, en la Universitat Rovira i Virgili. Al acabar el ciclo, hubo sólo 15 estudiantes que obtuvieron el título. En el curso actual se han matriculado sólo 6 alumnos. ¿Cuántos se graduarán? Menos de seis, naturalmente. ¿Cuántos profesores tendrán estos alumnos cuando lleguen al último curso? Habrá más docentes que estudiantes, seguro, y el coste de la carrera habrá sido enorme.

Pero la misma carrera se puede hacer también en la Universitat de Lleida, donde la han empezado tan sólo 13 alumnos. En Girona son 30, en la Universitat Autònoma, 88, y en la de Barcelona, 71. Cinco universidades públicas separadas por una distancia máxima de 250 kilómetros ofrecen una misma carrera que en primer curso cursan 208 alumnos y donde se titulan menos de 145 anualmente. No sólo no hay más alumnos, sino que el país tampoco necesita más geógrafos.

MERCÈ BELTRAN
JOSEP PLAYÀ MASET

La Vanguardia