Prevenir antes que padecer. El dicho responde a la intención de un estudio sobre el paisaje de Castilla-La Mancha, elaborado por el Foro Civitas Nova y la Universidad de Harvard, y que ha llegado hasta los despachos de la Administración castellano-manchega, donde ya se habla de un borrador sobre su propia Ley del Paisaje regional. El texto ya se aplica sobre la ordenación urbanística de la Comunidad Valenciana y de Cataluña.

«Podemos evitar los impactos negativos sobre el paisaje», apunta Arancha Muñoz, arquitecta paisajista por la Universidad de Harvard, miembro del comité científico del Foro Civitas Nova y directora de los trabajos de definición y desarrollo de la política de paisaje de la Comunidad Valenciana.
De las técnicas para no padecer este problema habla 'Castilla-La Mancha y su paisaje. Un futuro alternativo para una región cambiante.' El proyecto se ha convertido en «una vía ilusionante», según el coordinador de Relaciones Externas del Foro, Antonio Casado Rubio, «para avanzar hacia una Ley del Paisaje en la Comunidad». Entre sus objetivos figura, además de inspirar un proceso legal, «una propuesta metodológica contrastada para guiar las políticas de planeamiento territorial», apunta.

La presentación hace unas semanas de este estudio ante el consejero de Vivienda y Urbanismo castellano-manchego, Alejandro Gil, ha confirmado la intención de su departamento de asumir la metodología de trabajo para el planeamiento urbanístico y territorial. Según Casado, «Gil ha manifestado que se tendrán en cuenta las conclusiones del proyecto en la confección de los Planes de Ordenación del Territorio (POT) de La Sagra y de Ciudad Real-Puertollano».
Pero tras la buena acogida, el siguiente paso se dará este año cuando, según ha publicado la Consejería, se elabore un borrador para una Ley de Paisaje Regional dentro del marco de la Convención Europea del Paisaje. Y, según Casado, los requisitos para hacer realidad este texto «se cumplen».
Una política integrada
Se trataría de la tercera Ley del Paisaje de España y, en caso de aprobarse, «permitiría preservar y potenciar la genuina riqueza paisajística de Castilla-La Mancha, recurso crucial para su futuro desde diversas perspectivas», añade.
La normativa incluiría, según Arancha Muñoz, los contenidos que marca la Convención Europea del Paisaje aplicados al contexto de esta región. La arquitecta asegura que estas pautas «abordarán la gestión, ordenación y protección de los paisajes». Para ello, se diseñarían unos instrumentos urbanísticos que sirvan para coordinarse con las políticas cultural, ambiental, agraria, social y económica de la región.
Al hablar de instrumentos, Muñoz se refiere a Catálogos de Paisaje y Planes de Paisaje en los que se localizarían los nuevos crecimientos urbanos respetando el paisaje. Junto a los catálogos, los estudios de integración paisajística, «se deberán hacer en cada nueva actuación con incidencia en el paisaje, como infraestructuras de transporte, nuevas urbanizaciones y equipamientos».
Pero la ley también «debe» incluir la intención de sensibilizar a la sociedad. Así, en los planes de participación pública que requeriría la nueva normativa, se definen «los valores del paisaje que se quieren preservar incorporando las preferencias de los habitantes y visitantes sobre sus paisajes para poder establecer medidas de intervención», añade. Con esta iniciativa, según Arancha Muñoz, «Castilla-La Mancha quiere sumarse a la Convención Europea de Paisaje para ser una de las regiones pioneras».
Situación estratégica
Pero, ¿por qué se ha decidido estudiar el paisaje de esta Comunidad y no de otra? Las causas son contundentes: «Está ubicada en una situación geográfica estratégica en el conjunto de España, rodeando a Madrid y en el centro del eje Madrid-Valencia, con toda probabilidad el de mayor desarrollo en nuestro país en los próximos años».
A lo largo de los 14.000 kilómetros cuadrados analizados en un planeamiento de 20 años, deficiencias como «la valoración aún insuficiente del paisaje de la Comunidad por parte de los ciudadanos e instituciones» han salido a la luz, explica Casado. La misión consistirá, sugiere, en crear valor añadido si «sabemos gestionar el paisaje». Dentro de la Comunidad, se han abordado zonas como La Sagra y Ciudad Real, que viven una expansión urbana, en el caso de la segunda provincia, con el efecto añadido del Ave y el nuevo aeropuerto.
Tras este trabajo, en 2007 Foro Civitas Nova prevé realizar un estudio de paisaje en la ciudad de Cuenca y otro en Albacete en colaboración con el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT).
Fuente: El Mundo
Fotografías: www.flickr.com

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