Asturias y Cataluña han aprobado de forma definitiva la prohibición de construir a 500 metros del litoral. La medida, que en Galicia se establecerá a partir del segundo trimestre de 2007 con carácter temporal, no está impidiendo la edificación a pie de playa. Los grupos ecologistas del Principado denuncian que, en la mayor parte de los casos, son los ayuntamientos quienes deciden si el suelo urbano casi alcanza el mar.

En la comunidad vecina la franja de 500 metros viene delimitada en función de la configuración geográfica del litoral por el POLA, el Plan de Ordenación del Litoral Asturiano. Este espacio que, según el Principado, llega al kilómetro en unos casos y que, según los ecologistas, en otros no alcanza ni los 200, porque como dicen éstos, "quien hizo la ley, hizo la trampa".
Lo que nadie pone en duda en la región es que el Principado cuenta con el kilómetro de litoral menos urbanizado de España, pero precisamente por eso, "porque tenemos un litoral que merece la pena conservar y porque lo que queda por construir está aquí", asegura Frutuoso Pontigo, presidente de la Coordinadora Ecologista de Asturias, muchas organizaciones asturianas han iniciado su lucha por "evitar que Asturias llegue a ser Marbella". Y es que la mejora de las carreteras está convirtiendo la costa asturiana en un filón para los promotores y constructores. Los ecologistas denuncian que los 500 metros no ha impedido en los últimos años que se construya en esa franja en poblaciones como Llanes, Celorio, Barro, Niembro, Ribadesella, Gijón, Xivares, Candas, Luanco, Bañugues, Verdicio, Salinas, San Juan Arena, San Esteban, Tapia y Vegadeo. El argumento, aseguran, "es que la ley tiene ranuras y esas son "los suelos urbanos o consolidados casualmente". Es decir, que es el Ayuntamiento el que decide en última instancia donde hay suelo urbano y donde no y si este llega o no a pie de playa.

El consejero de Medio Ambiente, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Francisco González Buendía, insistía hace unos días en que las directrices vigentes en la región suponen la restricción de esos 500 metros como suelo no urbanizables al margen de que dicha línea se definiese después con mayor concreción mediante planes especiales, lo que había permitido preservar 19.000 hectáreas de terreno protegido en los 21 municipios del litoral que aseguró "no ven limitado el crecimiento de su núcleo de población, pero garantiza que éste se haga en dirección contraria al mar".
Dos visiones pues bien distintas. Pero lo que ninguna de las partes pone en duda es el crecimiento urbanístico de la costa de Asturias, que ha llevado a que municipios que están perdiendo población como Ribadedeva, Llanes, Ribadesella, Caravia, Colunga, Villaviciosa o Soto Barco, tengan previsto un aumento significativo de viviendas.
555 vecinos para 400 casas
En algunos casos se llega a la paradoja, según los datos que manejan los ecologistas, de que en zonas costeras como Caravia haya censados 555 vecinos y 400 viviendas y que, además, se les autorice la construcción de otras 1.000 más. Según estos mismos datos, el porcentaje de segundas residencias en Asturias alcanza ya al 50 %. En total está prevista la construcción de 60.000 más en todo el litoral.
Si se aplicara en Asturias el proyecto socialista de la nueva ley del suelo (a debate en el Parlamento), que prevé controlar los planes urbanísticos que supongan un crecimiento de población superior al 20%, se verían afectados los planes de varias localidades costeras como Ribadedeva, Llanes, Ribadesella, Caravia, Colunga, Villaviciosa, Soto, Muros, Cudillero, Valdes, Navia, Coaña, El Franco, Tapia, Castropol o Vegadeo.
El Correo Gallego.es
Fotografías: www.flickr.com

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