El biólogo Antoni Torre culmina el Curs Eivissenc de Cultura con las medidas que las instituciones de la zona han adoptado para proteger la costa, la agricultura y la ganadería en esa zona de Cerdeña

«L´Alguer dispone en los últimos años de una ley muy progresista y pionera en el área mediterránea para proteger el medio ambiente, que consiste en prohibir la construcción a menos de dos kilómetros de la costa en Cerdeña y cinco en la de l´Alguer», explicó ayer el biólogo Antoni Torre durante la conferencia que pronunció en el Curs Eivissenc de Cultura.

Con su aportación se cerró el ciclo de charlas sobre l´Alguer, aunque hoy se iniciará la parte lúdica de la presente convocatoria de esta iniciativa del Institut d´Estudis Eivissencs. «Este modelo de protección sirve para evitar la especulación del terreno por parte de las promotoras inmobiliarias y, por otro lado, potencia un tipo alternativo de turismo, fundamentalmente formado por grupos de personas que viven en el interior de la isla y que pasan un día en la playa», informó el ponente.

L´Alguer basa su modelo de sostenibilidad medioambiental en la agricultura y la ganadería, «que es la mayor fuente de riqueza de nuestro territorio», subrayó Torre, que ejerció de profesor de Matemáticas, Física, Química y Ciencias Naturales en la Escuela Estatal y ha impartido también clases como profesor universitario de asignaturas como Conservación y gestión de la fauna selvática y Técnicas de captura y de censo de la fauna selvática.

Durante su alocución de anoche, Torre destacó los endemismos que produce el territorio alguerés, del que sólo el diez por ciento está urbanizado, según detalló él mismo, en los casi 24.000 kilómetros cuadrados de que consta. «El mayor problema que tenemos ahora es que los jóvenes prefieren trabajar en la hostelería que en la ganadería», lamentó.

Eivissa | José Manuel piña
Diario de Ibiza