Llevan funcionando desde 1977 cada una a su ritmo y con su propia estrategia. Ahora las Reservas de la Biosfera de España han decidido unir esfuerzos. Uno de los principales cometidos del nuevo plan de acción conjunta 2007-2009 parece de sobra conocido en Lanzarote: “corregir las actuaciones urbanísticas que degradan el entorno”. El Estado promete colaboración y dinero para la dura tarea de “conjugar el progreso con el medio ambiente”.
Aplausos, flores y felicitaciones en el Palacio Spínola de Teguise, donde este miércoles se clausuraba el I Congreso de Reservas de la Biosfera Españolas. A parte de gozar de unos días de sol otoñal en Lanzarote, técnicos y políticos han guardado tiempo para plasmar en papel los objetivos inmediatos de “mejorar el bienestar de la población, respetar el medio ambiente, fomentar la investigación y el desarrollo de las energías alternativas”, según explicó Antonio Serrano, director general de la Biodiversidad y el Territorio.
Este plan de acción quiere también rellenar los cimientos de la nueva estructura organizativa de la Red de Reservas, con la creación de una red informática común, la firma de convenios entre las diferentes instituciones y la constitución de una secretaría para el seguimiento del programa Hombre y Biosfera de la UNESCO , en el que se inscriben todas las reservas del Mundo y que quede ligada al Organismo Autónomo de Parques Nacionales.
Estrategia a largo plazo
Además del plan de acción que servirá para preparar el Congreso Internacional de Reservas de la Biosfera (que el Gobierno español pretende se celebre en 2008 en Madrid), se ha establecido una estrategia para los próximos diez años en la que se proponen 108 acciones “a medida de cada una de las 36 reservas”. Vendrá a ser una agenda de trabajo en la que programar acciones de conservación natural y paisajística, pero también de desarrollo económico.
Cabe recordar que después de la declaración de Lanzarote como Reserva de la Biosfera en 1993, esta figura de protección ha ido englobando zonas en las que también reside población. Por lo que los objetivos se han desviado hacia la armonización del entrono y la actividad humana. Según el director general de la Biodiversidad y el Territorio, se trata de convertir a las reservas en un “ejemplo de sostenibilidad” a copiar por el resto del país.
Las conclusiones de este Congreso pasarán pronto por la mesa de debate del Consejo de la Reserva de la Biosfera del Cabildo, desde donde se deben perfilar las acciones prácticas y programas que se deben llevar a cabo para alcanzar las metas surgidas de este encuentro, que no son más que las que están sobre el tapete de discusión en la Isla desde hace décadas.

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