El anteproyecto del parque natural de las montañas de Prades y bosques de Poblet, presentado ayer en Prades por el conseller de Medi Ambient Francesc Baltasar, abarcará 36.830 hectáreas de superficie de 22 municipios de cinco comarcas, cuatro de Tarragona (Alt y Baix Camp, Conca de Barberà y Priorat) y una de Lleida (Garrigues).

El futuro parque integra el antiguo campamento militar de Castillejos, recogiendo una petición de los ayuntamientos de Arbolí, Vilaplana, Alforja y La Febró, a los que pertenecen las 700 hectáreas del deteriorado enclave militar. La inclusión de Castillejos despeja dudas sobre el destino del recinto que el Ejército abandonó en el 2001 y que la Generalitat adquirió dos años después por 3,2 millones de euros. Las maltrechas instalaciones fueron ocupadas clandestinamente por grupos de jóvenes que organizaban fiestas ilegales, lo que generó alarma en los municipios del entorno, sobre todo por el riesgo de incendios forestales.


Críticas

Francesc Baltasar manifestó que la constitución de parque natural permitirá proteger la integridad del paisaje y, a la vez, "disponer de un instrumento de dinamización socioeconómica". Sin embargo, el conseller se encontró con la postura crítica de la Agrupació de Municipis de les Muntanyes de Prades, formada por ocho ayuntamientos ubicados en el corazón del territorio del parque, que mostraron su "sorpresa" por la presentación del documento cuando está acabando la actual legislatura y se quejaron de "falta de diálogo del Govern", a pesar que Salvador Milà, el anterior conseller, se comprometió a consensuar el tema en julio del 2004. "Nosotros planteamos una propuesta conjunta y aún esperamos respuesta", dijo su portavoz, Antoni Marca.

A partir de ahora se abre un proceso de alegaciones que serán estudiadas y, si se considera pertinente, se incorporarán al proyecto definitivo, que estará listo en seis meses. Medi Ambient espera aprobarlo a lo largo del 2007.